Según el Reglamento europeo de proveedores de servicios de financiación participativa (ECSPR), un préstamo es una forma de que una empresa capte dinero directamente de los inversores a través de una plataforma de crowdfunding. El inversor aporta una cantidad acordada durante un periodo determinado y la empresa tiene la obligación incondicional de devolver la inversión, junto con los intereses, según el calendario de amortización pactado.
En términos sencillos, funciona como un préstamo empresarial tradicional, salvo que el dinero no viene de un solo banco, sino de varios inversores a través de una plataforma de crowdfunding. Por ejemplo, una empresa podría captar 500.000 € de 500 inversores, aportando cada uno 1.000 €. Después, la empresa devolvería el dinero a los inversores según las condiciones pactadas, intereses incluidos.
Según el ECSPR, la plataforma de crowdfunding facilita el préstamo, pero no se convierte en prestamista. La plataforma puede presentar oportunidades de inversión, facilitar el acuerdo entre inversores y empresa y evaluar o ayudar a determinar el riesgo de crédito y el precio del proyecto. Además, debe facilitar a los inversores información relevante sobre la inversión y sus riesgos.
El ECSPR incluye además requisitos específicos de protección del inversor, sobre todo para los inversores no experimentados. Entre ellos, una evaluación de conocimientos y experiencia y una simulación de su capacidad para soportar pérdidas antes de invertir. Las ofertas de crowdfunding cubiertas por el ECSPR están sujetas, con carácter general, a un límite de 5 millones de euros en un periodo de 12 meses, calculado conforme a las reglas del Reglamento.